Conversaciones Abundantes

De la mentalidad de escasez a la abundancia: Una búsqueda de casa que se volvió una lección de vida

Una reflexión real sobre cómo la mentalidad de escasez nos lleva a decidir desde el miedo y cómo pasar a la abundancia para elegir con calma y paz mental.
Escrito Por:
Stephanie Essenfeld

Hace 8 años, mi esposo y yo estábamos buscando mudarnos de casa.

Pero no fue “solo” una búsqueda.

Fue un proceso que me enseñó muchísimo sobre mí.

Sobre mi sistema nervioso.

Y sobre cómo la escasez se mete en el cuerpo sin pedir permiso.

Te cuento…

Mi esposo tiene licencia de corredor, así que él sabía perfectamente qué había en el mercado.

Y como lo que veíamos disponible no nos encantaba, decidimos hablar con varias corredoras de la zona para explorar casas que todavía no habían salido oficialmente al mercado.

Con todas fui transparente.

Les expliqué que no estaba trabajando en exclusiva con nadie y cuál era nuestra situación: estábamos buscando un hogar para la familia que estábamos formando, con calma… pero también con ilusión.

Y lo que ocurrió fue una lección de vida. 

Cuando la escasez entra al cuerpo sin avisar

La primera corredora me mostró una casa.

Y yo… me enamoré del jardín.

Era de esos jardines que te hacen imaginar cumpleaños, tardes con café, niños corriendo descalzos, vida.

Ella vio mi cara.

Vio mi reacción.

Y me dijo:

“Mira, no hay casas como esta… Si no haces oferta hoy mismo, olvídalo. Hay demasiada gente interesada. Te van a ganar.

Y mi cuerpo lo sintió como un golpe.

Adrenalina.

Alerta.

Peligro.

Pánico.

Salimos de ahí y yo le rogué a mi esposo que hiciéramos la oferta ya… aunque fuera solo “para asegurarla”.

Para entrar bajo contrato.

Para no perderla.

Hicimos la oferta. Entramos en contrato.

Y cuando hicimos números… cuando vimos cuánto costaban las renovaciones necesarias… se nos salió de las manos.

Una semana después, nos salimos del contrato.

Esa fue una de las semanas más difíciles para mí.

Porque pasé del enamoramiento al pánico…

del pánico a la ilusión máxima…

y de ahí a la desilusión.

El mensaje de escasez que escuché una y otra vez

Después hablé con otra corredora.

Y me dijo:

“Aquí tienes que ser agresiva. Si dudas, pierdes. Y si pierdes… bueno, a seguir esperando, pero no sé cuánto tiempo más porque esto está lento.”

Otra más me comentó:

“No hay muchas buenas opciones. Hay que agarrar lo que te guste rápido.”

Y así… una tras otra.

El mismo mensaje con diferentes palabras:

  • “No hay suficiente.”
  • “Hay que correr.”
  • “Si tú no te avispas, alguien más te la quita.”

Estuve como tres semanas sin dormir bien.

En serio: me sentía como Katniss en The Hunger Games.

Modo supervivencia 24/7.

Y lo peor es que no era solo información lo que esas corredoras me estaban dando…

Era una frecuencia que me desordenaba por dentro.

Y esa frecuencia era: escasez.

Esa sensación me generaba tensión, miedo, vigilancia.

Empecé a ver a otras personas que también buscaban casa como competencia… como amenaza… como enemigos invisibles.

Y uffff… internamente me convertí en alguien que no me gustaba nada.

Lee también: 🔗 Aceptación y gratitud: cómo amar la vida que te tocó sin compararte con otros

Cómo opera la mentalidad de escasez

Con el tiempo entendí esto:

La mentalidad de escasez es la creencia profunda de que los recursos y oportunidades son limitados.

Que si tú no corres… te quedas atrás.

Y esa creencia nos vuelve:

  • hiperalertas,
  • defensivos,
  • controladores,
  • competitivos,
  • desconfiados,
  • emocionalmente agotados.

Porque si crees que no hay suficiente, todo se vuelve una amenaza:

→ Si alguien más avanza, tú pierdes.

→ Si alguien gana, tú quedas fuera.

→ Si no corres… no sobrevives.

Y ese miedo suele ser intenso… pero silencioso.

Lo más peligroso es que se disfraza de “estrategia”.

Pero no es estrategia. Es supervivencia emocional.

La corredora que me habló desde la abundancia

Después hablé con otra corredora.

Yo ya iba lista para el mismo discurso: competir, apurarse, “no pierdas tiempo”.

Pero ella me preguntó algo que me descolocó:

“¿Cómo quieres sentirte en este proceso?”

Yo venía lista para hablar de presupuesto, zonas y timing.

No de mi sistema nervioso.

Le dije algo como:

“Quiero hacerlo bien. Quiero tomar una decisión que nos funcione para vivir y disfrutar a largo plazo.”

Ella respiró… y me dijo:

“Perfecto. Vamos a hacerlo con estrategia, sí.

Pero no desde el pánico.

Hay opciones. Y si esta no es, habrá otra que sea la indicada para ti. Confía en el proceso.”

Después añadió:

“Vamos a construir un plan: lo que es negociable y lo que no.

Y cuando aparezca la casa correcta, vas a poder decidir con claridad… no con miedo a quedarte sin casa.”

Y uff…

Escucharla fue como volver a respirar.

Como volver a mí.

Lee también: 🔗 El regalo de recibir (y por qué nos cuesta tanto aceptarlo)

Cómo se ve la mentalidad de abundancia al momento de elegir

Esa corredora no me empujó a competir.

Me invitó a confiar… y elegir con conciencia.

Y ahí lo vi clarísimo:

Si yo me hubiera quedado en la energía de la primera corredora, probablemente habría elegido mal.

No porque la casa fuera “mala”.

Sino porque yo estaba eligiendo desde el pánico.

Y el pánico no sabe elegir bien.

El pánico nos empuja a:

  • agarrar lo primero que aparece,
  • conformarnos,
  • apurarnos,
  • cerrar antes de tiempo.

Porque cuando estamos en modo supervivencia…

no elegimos lo que se alinea con lo que realmente queremos.

Elegimos lo que calma el miedo del momento.

Y eso cuesta caro a largo plazo.

Porque no estamos diciendo “sí” desde claridad, deseo o coherencia interna…

Sino desde el miedo a quedarnos sin nada.

Eso no es abundancia.

Abundancia es poder decir que no sin pánico. Es elegir desde la claridad, no desde el miedo a quedarte sin nada.

La mentalidad de escasez aparece en muchas áreas de la vida

Años después entendí algo más:

La escasez aparece también cuando…

elegimos pareja por miedo a quedarnos solos.

aceptamos un trabajo por miedo a no conseguir otro.

nos quedamos en amistades que ya no nos cuidan.

compramos algo por miedo a perder un descuento.

Cada vez que elegimos desde el “mejor esto que nada”, dejamos de elegir sabiamente.

Y casi siempre nos alejamos de lo que de verdad se siente bien para nosotr@s.

La mentalidad de abundancia no se consigue, se habita

La abundancia no empieza cuando “por fin” obtienes lo que quieres.

Empieza cuando decides no vivir desde el miedo a que no sea suficiente.

Porque cuando habitas la abundancia:

  • te sales del modo urgencia,
  • decides con más conciencia,
  • colaboras más y compites menos,
  • confías en tu proceso,
  • puedes esperar sin perderte en ansiedad,
  • pones límites sin explicarte de más,

Un sistema nervioso en seguridad ve posibilidades.

Un sistema nervioso en amenaza solo ve riesgos.

Lee también: 🔗 Transforma tu vida practicando la gratitud hacia ti mism@

Cómo pasar de la mentalidad de escasez a la abundancia en la práctica

Con el tiempo, esto fue lo que más me ayudó:

1) Detectar la frase raíz de mi escasez:

“Si no lo hago yo primero, alguien me va a ganar.”

2) Nombrar el costo:

La escasez siempre cobra algo: paz, creatividad, salud mental, relaciones.

3) Hacer una pregunta de abundancia:

No es “¿cómo gano yo?”

Es: “¿Qué decisión me deja en paz?”

4) Elegir conversaciones que expanden, no que encogen:

Porque lo que consumes, te construye por dentro.

Y cuando te vuelves esa persona —más calmada, más clara, más abierta—

no solo llegan más oportunidades.

Llega algo más valioso:

una vida más disfrutable.

Una vida donde no todo se siente como una carrera.

Y definitivamente… una vida con más paz mental.

P.D. Y por si te estás preguntando qué pasó con esa casa… llevamos 8 años viviendo en ella 🤍

Y fue con esa corredora que me hablaba desde calma, desde posibilidad, desde abundancia…

que le dijimos que sí a la casa correcta.

Esa que se sentía mía desde el momento en que entramos.

No fue:

“¡Rápido, antes de que alguien nos gane!”

Fue:

“Sí… aquí sí podemos respirar.

Y aquí sí se siente como hogar.”

Este mes, en la Comunidad Más Paz Mental, vamos a profundizar justamente en esto: cómo pasar de la mentalidad de escasez a la mentalidad de abundancia.

A través de una masterclass, una meditación y otros recursos, vamos a trabajar cómo cambiar el lugar interno desde donde miras tu vida, sin negar la realidad y sin positivismo tóxico.

Porque cuando ese lugar cambia, no necesitas forzar nada:
tu forma de relacionarte contigo, con los demás y con lo que deseas empieza a transformarse.

Haz clic en el enlace y accede a la masterclass, la meditación y todos los recursos que hemos preparado para ti: 👉 Únete hoy a la Comunidad Más Paz Mental y recibe 7 días gratis 👈

Mockup del producto digital "Más Paz Mental" que muestra la plataforma del curso en diferentes dispositivos: una laptop reproduciendo una lección en video, una tablet mostrando un manual de trabajo con ejercicios y un teléfono móvil con el menú del programa.

más paz mental ®
¡Ahora te toca a ti!

Aprende herramientas prácticas para gestionar tus emociones, poner límites con claridad y crear proactivamente una vida con paz y plenitud.

Oferta Limitada! Prueba 7 días GRATIS

Únete a la Membresía y empieza a transformar tus límites - Por tan solo $28 USD al mes!

Espero que te haya gustado! 

Si es así, comparte con tus seres queridos